Flores como herramienta terapéutica en procesos de duelo o ansiedad
El duelo y la ansiedad son experiencias que nos sacuden profundamente. Frente a ellas, solemos buscar alivio en pequeños gestos que nos devuelvan calma y sentido. Las flores, con su presencia silenciosa y simbólica, pueden convertirse en una herramienta terapéutica de acompañamiento. No sustituyen la ayuda profesional, pero sí pueden ofrecer un espacio de autocuidado, introspección y expresión emocional.
Flores como símbolo de acompañamiento
Las flores representan ciclos de vida, fragilidad y renovación. En momentos de duelo, permiten expresar lo que las palabras no alcanzan. En etapas de ansiedad, actúan como anclas de calma: su color, aroma y textura nos devuelven al presente.
Un estudio publicado en Frontiers in Psychology exploró cómo la interacción con flores y plantas ayuda a reducir estrés y aumentar la resiliencia emocional, confirmando que la naturaleza tiene un efecto reparador en la mente. Puedes leer el estudio aquí.
Flores en procesos de duelo
Durante un duelo, las flores pueden convertirse en un lenguaje simbólico:
- Rosas blancas: paz y despedida.
- Lirios: pureza y trascendencia.
- Flores secas: permanencia y memoria.
Ritual simple
Coloca un jarrón con flores blancas en un espacio significativo. Dedica unos minutos cada día a mirarlas, agradecer y soltar poco a poco.
Flores en procesos de ansiedad
La ansiedad genera agitación mental y falta de claridad. Las flores de tonos suaves y aromas delicados ayudan a crear entornos que invitan a la calma.
- Lavanda: relajación y descanso.
- Margaritas: ligereza y frescura mental.
- Eucalipto: limpieza emocional y sensación de aire nuevo.
Ritual simple
Prepara un pequeño ramo con lavanda y eucalipto. Colócalo en tu mesa de noche. Cada vez que sientas inquietud, acerca la flor, respira profundamente y usa ese gesto como ancla de calma.
Talleres florales como espacio terapéutico
En El Taller Coquelicot, cada taller floral es un espacio para trabajar con las manos y, a la vez, con las emociones. Crear una corona, un bastidor o un marco con flores secas se convierte en un proceso de acompañamiento emocional, donde la creatividad ayuda a soltar, ordenar y reconectar contigo misma.
Consejos para integrar flores en tu autocuidado
- Elige flores según tu estado emocional actual.
- Dedica un espacio fijo en casa como rincón floral de calma.
- Usa flores secas para crear símbolos de permanencia.
- Renueva los arreglos como metáfora de soltar y continuar.
- Acompaña el proceso con escritura o meditación guiada.
En duelo o ansiedad, las flores se convierten en más que belleza: son espejos, anclas y símbolos de transformación. A través de rituales sencillos o talleres florales, puedes hacer de ellas una herramienta terapéutica para acompañarte en los procesos más delicados de la vida.



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