Terapia artística con flores: lo que pasa cuando dejas que te guíen las manos
Cuando hablamos de terapia artística, solemos pensar en pintura o escritura. Pero crear con flores es también un camino sanador: un acto en el que tus manos guían el proceso y tus emociones encuentran salida sin necesidad de palabras. La florterapia nos recuerda que no se trata de resultados estéticos, sino de lo que ocurre dentro de ti mientras eliges, cortas y dispones cada flor.
Crear con flores como terapia emocional
La terapia artística con flores combina creatividad, atención plena y simbolismo. Al trabajar con texturas, colores y aromas, activas sentidos que te ayudan a estar presente. Tus manos se convierten en la herramienta principal: no piensas, fluyes. Y en ese fluir, emergen calma, claridad y expresión emocional.
Un artículo de la American Horticultural Therapy Association explica cómo la manipulación de flores en programas de horticultura terapéutica ayuda a reducir ansiedad y a mejorar la autoestima, porque la acción creativa con elementos naturales permite un desbloqueo emocional progresivo. Puedes leerlo aquí.
Qué ocurre cuando dejas que tus manos te guíen
- Liberación de control: al no buscar perfección, el resultado se convierte en sorpresa y en reflejo auténtico de tu estado emocional.
- Expresión sin palabras: las emociones encuentran salida a través de colores y formas, sin necesidad de racionalizar.
- Estado de flujo: pierdes la noción del tiempo mientras creas, un fenómeno asociado al bienestar y la reducción del estrés.
- Conexión interior: cada flor colocada puede ser vista como un gesto hacia ti misma.
Ejercicios de terapia artística con flores
Arreglo intuitivo
Reúne varias flores secas o frescas. Sin planificar, deja que tus manos las acomoden en un jarrón. Observa qué colores predominan y qué emoción reflejan.
Collage floral con pétalos
Sobre un papel o tela, distribuye pétalos y hojas sin pensar demasiado. Juega con formas y contrastes. Luego obsérvalo como espejo de tu estado interior.
Corona simbólica
Crea una corona con ramas y flores. Asigna a cada flor una intención (paz, fuerza, gratitud) y deja que tus manos construyan el círculo que las integra.
Tus talleres como espacios de terapia creativa
En El Taller Coquelicot, los talleres florales no solo enseñan técnica: son espacios para soltar, jugar y descubrir lo que llevas dentro. Talleres como los de jarrón, bastidor o corona con flores secas y preservadas pueden convertirse en auténticas terapias creativas: lugares donde la estética se combina con el bienestar emocional.
Al participar, las manos encuentran su propio ritmo y tu interior se expresa sin exigencias ni juicios.
Consejos para aprovechar la terapia artística con flores
- No busques perfección, busca expresión.
- Deja que las manos guíen más que la mente.
- Haz pequeñas sesiones semanales: 15-30 minutos bastan.
- Usa colores según tu estado emocional (suaves para calma, intensos para energía).
- Registra con fotos o notas lo que vayas creando, para observar tu evolución.
La terapia artística con flores es una invitación a dejar de lado la exigencia y permitir que la creatividad fluya como un río. Cuando confías en tus manos y en la sencillez de las flores, el proceso se convierte en un espejo emocional y en una herramienta de sanación. Tus talleres florales pueden ser el espacio perfecto para empezar este camino de autocuidado y expresión interior.



Deja una respuesta